El reto
qualIT asegura y gestiona la información de empresas: infraestructura, respaldo y continuidad del negocio. Es consultoría de TI que se vende a comités que aprueban presupuesto, no a técnicos.
La ciberseguridad se comunica casi siempre con miedo: candados, encapuchados y rojo de alerta. Eso sirve para asustar, no para que un comité te elija como socio a tres o cinco años. El miedo cierra una venta; la confianza sostiene un contrato.
El encargo llegó con la marca y la web a la vez, y ese fue el punto a favor: no había que adaptar una identidad ya cerrada a una pantalla que nadie había mirado todavía.

Objetivos
- Contar seguridad sin recurrir al miedo
- Una marca pensada desde el principio para pantalla
- Que funcione en acreditaciones, señalética y stand, no solo en digital
- Transmitir continuidad y orden, que es lo que se contrata
La solución
El símbolo es una Q que también es un nodo conectado. Dice infraestructura sin dibujar un servidor, y al ser una forma cerrada funciona igual como icono de aplicación que troquelado en una credencial.
El degradado va de azul a verde: de la infraestructura al todo en orden. Es la idea entera del servicio en dos colores, y da a la marca un recurso propio que se reconoce aunque no se vea el logo.
Fotografía real de centros de datos y de equipo trabajando, nunca metáforas de amenaza. Lo que se enseña es lo que compras: gente y máquinas funcionando.
Marca y web se hicieron a la vez, y por eso el degradado, los iconos y la retícula son los mismos en los dos sitios. El sistema se extendió después a acreditaciones, señalética y material de stand sin tener que rehacer nada.














